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Temixco.- Palabra náhuatl que significa "el león sobre la piedra", nombre otorgado al lugar por haberse encontrado en la zona la figura de un león esculpido sobre una piedra.
Esta Hacienda fue construida en el siglo XVI por Martín Cortés, hijo de Hernán Cortés, con el objetivo de explotar los recursos naturales de la zona. En aquel entonces, la Hacienda formaba parte del Marquesado del Valle de Oaxaca. Don Francisco Barbero, encomendado por Martín Cortés, la convirtió en uno de los ingenios azucareros más importantes de la Colonia; también sirvió como criadero de ganado y centro maderero, distribuyendo material en toda la Nueva España.
Durante la Guerra de Independencia, fue uno de los principales focos de resistencia realista. En la Revolución, las instalaciones fueron tomadas alternadamente por zapatistas y federales, utilizándolas como fortaleza y almacén de armas. Debido a su ubicación estratégica cerca de la capital, se libraron múltiples batallas que dejaron la Hacienda en ruinas.
En 1942, durante la Segunda Guerra Mundial, la Hacienda fue utilizada como campo de concentración para ciudadanos japoneses, ya que México se unió a los Aliados y declaró la guerra a las potencias del Eje. Al finalizar el conflicto, la Hacienda se convirtió en procesadora y molino de arroz, ocupando uno de los primeros lugares del estado de Morelos. En 1968, la Hacienda abrió sus puertas como parque acuático.